ampuero

JUAN PABLO AMPUERO (Carlos E. Kayser Ampuero, Punta Arenas, 1945). Aunque no nació en La Frontera, ha vivido en la ciudad de Temuco desde la edad de 7 años. Es profesor de Inglés, Especialista en Educación de Adultos y en Administración Educacional. Siendo ayudante de la cátedra de Literatura Inglesa y Norteamericana en la Universidad de Chile, sede Temuco, desarrolló sus conocimientos en el campo de la crítica y del análisis literario. A principios de la década de los 80 decide terminar con lo que llama estas lecturas malintencionadas y comienza a escribir sus propios textos poéticos. De allí nacen sus primeras publicaciones que él considera como irresponsabilidades de principiante.
 Ampuero ha sido Tesorero y Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, SeCh-filial Temuco, y ha obtenido diversos premios y menciones en concursos literarios nacionales, entre los que se cuentan: Concurso Nacional de Cuentos para Profesores (Intendencia VIII región, 1989); Concurso Nacional de Cuentos (Semanario El Siglo, 1990); Concurso de Poesía del Sur de Chile (El Diario Austral, 1991); Concurso Regional de Cuentos Luis Durand (Municipalidad de Traiguén, 1995); Concurso Nacional de Poesía Villa Alemana (1996); Concurso Nacional de Poesía "El Joven Neruda" (Municipalidad de Temuco, 1999)
 Algunos de sus cuentos y poemas han sido publicados en revistas literarias, entre ellas: Poesía Diaria, Erato, Frontera, Pewma, La Hoja Verde, además de antologías; también aparece en antologías como: Obras Premiadas (Intendencia VIII Región), Moradores de la Lluvia (Ediciones Universidad de Temuco), El Joven Neruda (Editorial Austral)

 PUBLICACIONES:

*   Relatos y Retratos, poemas. Editorial Nahuelbuta, 1985.
*   Discurso del Camino, poemas. Editorial Nahuelbuta, 1987.
*   La Vida no es un Cuento, relato. Ediciones Cagtén, 1991.
*   Detrás de los Espejos, poemas. Editorial Pillán, 1995.
 
 

OBRA INÉDITA:

*   Teófilo Cid, 30 años de ausencia. Ensayo biográfico.
*   El Espejo en el Desván. Novela.
*   La Vida se Deshace en las Sombras. Novela.
 
 

SELECCIÓN





PAISAJE

Dejó sus labios sin ecos la mañana
Sin follaje de palabras
y los reúne junto a la herida
abierta por el proyectil del hambre

Ni la carreta ni el viento
que del oriente regresan
rompen el obstinado silencio
de los que mendigan tibieza al empedrado

Cerca del puente el dolor es una efigie
que se diluye en el paisaje
Nada parece cambiar   Nada
salvo el ritmo de los secretos cotidianos.
 

LOS OLVIDADOS

En el álbum del aire
rostros fantasmas
cuelgan como signos oscilantes
Sus pupilas ausentes
no devuelven instantes ni miradas
El silencio toca el espacio
se hace círculo y se quiebra
esfumándose certero

En verdad la memoria a veces
tiene sus sienes trizadas:
Si no es por su nombre
no hay forma
de llamar a la muerte.
 

LOS QUE VUELVEN

Todo puede suceder en el poema
cuando la pupila tiembla
y los ojos dejan de tener sentido

Todo puede suceder en ese círculo de vagas transparencias
y en la isla del lecho suelen reunirse las voces
de los que bien pueden no estar muertos para siempre

Vuelven con sus trajes debajo de la noche
y con sus pies desnudos
caminan nuevamente los gastados escalones
dejando a la muerte derrotada
junto a su cáliz de celebraciones

Vuelven a sus lugares amados con sus obras y herramientas
y   sin embargo   incapaces son
de sobrevivir a las cenizas de los sueños.
 

POEMA PARA COMENZAR A OLVIDAR

La mañana toca los vidrios con sus manos enguantadas
Se han perdido las llaves   las horas viejas
el camino alfombrado de recuerdos

Recordar   dicen   es una tarea parecida a la belleza
Cómo coger los recuerdos que se alejan
abriendo y cerrando las alas
a cantar sobre las lejanías del invierno?

Losa recuerdos se fatigan   me digo
El olvido es el más seductor de los abismos
pero los ríos aun se alejan mirando hacia el oriente

Transita la mañana con su traje oscuro
A lo lejos un viejo pescador
silba una triste melodía

Un arroyo que pasa volando en la tarde se deshace.
 

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