santana

FRANCISCO SANTANA  (TEMUCO, 1910 - 1978) Poeta que se distingue por la vitalidad deslumbrante con que entrega su visión de las tierras del Sur. El personal acento de su voz lírica surge de la contemplación del entorno en que ríos, árboles y pájaros parecen entregarle sus secretos mensajes.
Su trabajo poético se ve complementado con una permanente, seria y erudita investigación del desarrollo intelectual de Chile. En este ámbito es uno de los más importantes autores de varios volúmenes de crítica ecuánime y de gran interés bibliográfico. La obra de Francisco Santana es una referencia obligada para un buen conocimiento del desarrollo y las características de la literatura chilena.

OBRAS PUBLICADAS:

--Cauces de la Voz. Santiago de Chile, 1936.
--La Nueva generación de Prosistas Chilenos. Ensayo. Santiago de Chile, 1949.
--Poesía Romántica Chilenas. Ensayos. Santiago de Chile, 1953.
--La Biografía Novelada en Chile. Ensayo. Santiago de Chile, 1953.
--Mariano Latorre. Ensayo. Santiago de Chile, 1956.
--El Movimiento Literario de 1961. Ensayo, 1962.
--Centenario de la Antología de Poetas Chilenos de José Domingo Cortés. Santiago de Chile, 1964
--Evolución de la Poesía Chilena. Santiago de Chile, 1976.
 
 

SELECCIÓN






EL ANGEL DEL SUR.

Miro hacia la tierra donde cae el cielo,
Donde el paisaje vive la placidez de la luna.
Miro hacia la montaña donde un ángel verde
Cuida con sus espaldas el corazón de las frutas.

El ángel verde del sur ama la tierra,
Y su alegría está en la sangre de los árboles,
en la tarde de sol, en la hierba y en las aguas
Que adormecen como un licor de ramas floridas.

El ángel verde del sur abandona al hombre
olvida el sudor y la angustia del que siembra,
del que inunda de trigales el campo que no es suyo.
El destino de los labradores es un canto amargo.
El ángel verde del sur ama el paisaje,
va tras el germen que perfuma el bosque,
y corre entre las aguas o escucha las raíces
por la embriaguez que exalta su pecho agreste.

El ángel verde del sur es alegría,
Pero ¡ay del viento que cruza los ranchos!
¡ay del puño enzarzado y herido por la pobreza!
¡ay del niño sin estrellas! ¡ay del corazón campesino!


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