teillier

JORGE TEILLIER. (Lautaro, 24 de Junio de 1935 – Valparaíso, 1996) Estudió Pedagogía en Historia y Geografía en la Universidad de Chile. Viajó, invitado a encuentros literarios, a  Italia, Perú, Cuba, Panamá y México. Ejerció por algunos años la docencia en el Liceo de Victoria. Fue director de la revista Orfeo y del Boletín de la Universidad de Chile.
        Con su primera publicación –1956-, Jorge Teillier inicia, sin proponérselo tal vez, una de las etapas más importantes y renovadoras de la poesía chilena del siglo XX. Con seguridad, aunque sin estridencias, casi respetuosamente, rompe con casi todos los esquemas imperantes en la época.
        Teillier funda una aldea poética, una aldea del ayer que permanece como una realidad siempre latente en la memoria. Se convierte con su personal forma de expresión lírica en el impulsor –y mayor representante chileno- de la poesía lárica. Su fundamento lírico es el lar originario: La Frontera, el sur mítico de la infancia. Sus versos se transforman en la búsqueda, a veces desgarradoramente intensa, del paraíso perdido en una atmósfera en que se mezclan los trenes, las plazas de provincia, los sentimientos adolescentes, la lluvia, el viento y el paisaje del pueblo y del campo, la melancolía y la nostalgia, los sueños, los símbolos de lo cotidiano. En un lenguaje sencillo, su obra remonta a símbolos mayores, aquellos que son universales en la experiencia del ser humano: el amor, el tiempo, la soledad, el hastío vital, la Muerte.
        Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, ruso, polaco, checo, alemán, italiano, portugués y sueco.
Entre los premios que recibió se cuentan: Grabriela Mistral, Municipal, Crav, Juegos florales de la revista Paula, el Premio Eduardo Anguita concedido por la Editorial Universitaria, y el Premio al Mejor Libro de Poesía de 1993, otorgado por el Consejo del Libro. A pesar de sus innegables merecimientos, nunca le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura.
        Poco antes de morir fue nombrado Hijo Benemérito de la ciudad de Lautaro, su pueblo natal. Sus restos yacen ahora en La Ligua, donde vivió y escribió en sus últimos años.

OBRAS PUBLICADAS:

SELECCIÓN








EN LA SECRETA CASA DE LA NOCHE

Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.

Y no importan que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
ni que las madres cierren todas las puertas
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.

Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro,
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.

El último tren pasa como un temporal
remeciendo las casas de madera,
las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.
 

SENTADOS FRENTE AL FUEGO

Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.

Esta es la misma estación que descubrimos juntos,
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.

Esta es la misma estación que descubrimos juntos:
Aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
Viven más que nosotros.

Si, esta es la misma estación que descubrimos juntos
--yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino--
Ella mira el fuego que envejece.
 

BOTELLA AL MAR

Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo
te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que
afrontan la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos.


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